Peluqueros de leyenda: no olvides su nombre, hazlo por ti
Vivimos en una sociedad obsesionada con las pequeñas recompensas inmediatas, con ese subidón rápido que dura lo que tarda en llegar el siguiente estímulo, y en ese contexto los peluqueros de leyenda suelen quedar arrinconados como si fueran parte de un decorado antiguo.
Me preocupa especialmente porque, mientras celebramos un presente a menudo banal y especulamos sin parar con el futuro, los peluqueros de leyenda y todo aqullo que nos enseñaron se diluyen en una niebla con olor a laca añeja. Se habla del pasado con una ligereza peligrosa, casi con desdén, como si fuera una etapa superada, un terreno quemado al que no conviene regresar para no repetir errores. Pero superar el pasado no es borrarlo del mapa. Nunca lo ha sido. Querer de verdad una industria hecha de emociones, de manos, de miradas y de confianza como la nuestra implica algo más que aplaudir a quienes hoy están en lo más alto. Implica memoria. Implica respeto. Implica entender que nada de lo que hacemos ahora existiría sin quienes se dejaron la piel antes. Implica honrar y recordar a todos aquellos pioneros que contribuyeron a elevar esta profesión a lo largo de su historia.
Celebrar nuestro pasado, celebrar a los héroes de la peluquería, es celebrarnos a nosotros mismos y recordarnos lo brillantes que podemos llegar a ser. Hablamos del objetivo de dignificar el mundo de la peluquería y darle la relevancia social que se merece como un compromiso nuevo, cuando lo cierto es que ha sido una obsesión de tantos y tantos profesionales desde tiempos inmemoriales, que se ha ido transmitiendo de generación en generación.
Peluqueros de leyenda: recuerda sus nombres
Cada época ha tenido sus propios héroes. Sus inconformistas. Sus soñadores. Desde Legros de Rumigny, Léonard, Croisat o los 101 Peluqueros de París que fundaron la primera revista de peluquería de la historia en 1837, justamente como plataforma de promoción y educación… hasta llegar al siglo XX. Y es que hace justamente 100 años, Antoine de Paris (Antoine Cierplikowski) fue probablemente el primer peluquero ‘influencer’ de la historia, décadas antes de que se inventaran las redes sociales, erigiéndose en el primer estilista europeo que cruzara el charco para triunfar en América. Luego vinieron las hermanas Carita, Alexandre de Paris, Raymond, Sydney Guilaroff, Vidal Sassoon… y muchos, muchos más. Nuestra responsabilidad es seguir honrándoles y volverlos a redescubrir a todos ellos, pero también a tantísimos otros peluqueros –algunos seguramente no tan famosos, otros que se hicieron grandes en tu país, tu ciudad, tu comunidad…–, que nos mostraron el camino de la excelencia en el mundo de la peluquería.
No olvides sus nombres ni lo que hicieron por la evolución de esta industria. Pero no lo hagas solo por ellos o por su legado. Hazlo por ti. Hazlo por no conformarte con lo justo y necesario, hazlo porque la peluquería no es solo lo que ves aquí y ahora, hazlo por conocer qué es lo que realmente se necesita para brillar y trascender en la que fue, es y seguirá siendo… la mejor profesión del mundo.
