El valor de la mentoría como hilo invisible de la peluquería
Si uno repasa la historia de la peluquería con un mínimo de respeto, se da cuenta de que esta profesión ha avanzado gracias a una cadena ininterrumpida de mentoría.
Hay gente a la que le molesta que le den consejos. Otros, a su vez, no los dan porque se niegan a regalar nada de lo que saben sin recibir algo a cambio. No me busquen en ninguno de los dos grupos. Uno de los mejores consejos de los muchos que, con gusto, recibí en la vida se refiere justamente al conocimiento: si quieres tener éxito, preocúpate en conocer de qué estan hechas las personas exitosas, aprende qué hicieron para llegar donde están, cuáles son sus rutinas, cómo piensan, cómo solucionan los problemas, qué es importante y qué no en sus vidas, en qué se inspiran, cuál es su razón de ser. Fue entonces cuando realmente entendí la importancia de la mentoría en el propio desarrollo, tanto a nivel personal como profesional.
A lo largo de mi vida encontré varios mentores que me ayudaron a crecer, personas a las que yo consideraba modelos de éxito a seguir y que fueron tremendamente generosas a la hora de compartir su conocimiento y experiencia conmigo. Curiosamente, como descubrí más tarde, la mentoría no solo resulta enriquecedora en una dirección… sino en ambas.
El poder bidireccional de la mentoría
El poder de la mentoría transforma tanto al ‘discípulo’ como al ‘mentor’, abre las mentes, ilumina nuevos caminos y ayuda a encontrarnos con nosotros mismos. Los incontables beneficios de una relación de mentoría deberían hacer de ella práctica obligatoria en cualquier organización por grande o pequeña que sea… sin ir más lejos, también en el salón de peluquería. Cuando uno mira atrás con calma, entiende que la historia de la peluquería se ha escrito a base de mentoría bien ejercida, como cuando Antoine de Paris traspasó su saber, su mirada y su ambición a Alexandre de Paris, o cuandoVidal Sassoon hizo lo propio con sus muchos y exitosos discípulos. Una prueba clara de que esta profesión solo ha avanzado porque algunos decidieron enseñar sin miedo, sabiendo que formar a otros no les restaba grandeza, sino que enriquecía el futuro de la peluquería. Sin ir más lejos, el Peluquero Internacional del Año, el madrileño Jorge X, presentó el año pasado ‘The Mentor’, un programa nacido el año pasado con el objetivo de acompañar a los profesionales de la peluquería en su evolución personal y artística.
Y es que en el día a día de esta profesión tenemos incontables casos de maravillosos mentores que han ayudado a transformar las vidas de miles de jóvenes que, junto a ellos, han aprendido a amar este oficio y triunfar como peluqueros. Gente comprometida que ha inspirado a la siguiente generación a desarrollar su talento y exprimir al máximo su potencial. Profesionales, en fin, que han logrado el éxito en esta maravillosa profesión y cuyo mejor modo de devolver todo lo bueno que han recibido es dar lo mejor de ellos –su conocimiento, su guía, su ejemplo– a otras personas que empiezan su propio camino… con la idea, ¿por qué no?, de que algún día les acaben superando. Porque, ¿qué debe ser la mentoría bien entendida, sino un gesto casi íntimo de traspasar lo que sabes, lo que te costó aprender y también lo que equivocaste, confiando en que otro lo lleve un poco más lejos de donde tú llegaste? Y es que quizás habría que convenir que el mayor éxito en la vida no sea cuánto logras quedarte para ti, sino cuánto logras ofrecer a los demás.
