Cinco cosas que no sabías de los International Hairdressing Awards
Los International Hairdressing Awards se han convertido, en pocos años de historia, en la referencia mundial de los premios de peluquería.
Bueno, eso ya lo sabe todo el mundo… lo que no se conoce tanto son algunas historias de los International Hairdressing Awards que han quedado escritas tras los focos del escenario, en conversaciones de bar de hotel, entre vuelos interminables y, desde luego, a partir de decisiones tomadas más con intuición que a partir de un Excel. Aquí van cinco cosas que quizá no sabías y que yo he tenido la fortuna de vivir en primera persona, siempre al lado de mi amigo, el gran Mikel Luzea, ideólogo, fundador y director de este apasionante proyecto.
1. Todo empezó en Río de Janeiro…
…y no, no fue tan glamuroso como suena. Mucho antes de que la primera edición viera la luz en 2019, en Río de Janeiro ya estábamos intentando que esto fuera realidad. Año 2012. Viaje de prospección, lo llamamos. En la práctica, una mezcla de reuniones, visitas al Ayuntamiento de Río y al recinto donde se desarrollaba Fashion Rio, además de un montón de risas y momentos para el recuerdo junto a Mikel e Iñaki Astrain, recorriendo localizaciones mientras hablábamos de unos premios internacionales que todavía parecían ciencia ficción. Río ayudaba poco a la concentración, todo hay que decirlo, pero teníamos ya el proyecto y hasta el presupuesto (con unos cuantos ceros). No salió, pero nos dejó algo claro: la idea con la que Mikel me llamó hacía ya un tiempo era de las que iban a hacer historia. Solo necesitaba madurar.

2. ¿El trofeo más caro del mundo?
La ‘Purple Lady’ no es solo una estatuilla, es probablemente el trofeo más caro del mundo de la peluquería. Cuando alguien levanta esta estatuilla no siempre es consciente de lo que tiene entre manos. No hablo solo de prestigio, hablo de valor real. Es, sin exagerar, el trofeo más valioso de nuestro sector. Y no por capricho. Desde el primer momento, Mikel tuvo claro que el premio debía estar a la altura de lo que representaba. Nada de copas o estatuillas genéricas. Esto iba en serio, y se nota desde el momento en que contemplas una ‘Purple Lady’ en persona. El padre de la criatura es el diseñador Iñaki Astrain, quien concebió la estatuilla desde el boceto inicial como un homenaje a las mujeres peluqueras que han hecho grande a esta profesión a lo largo de la historia. Un trabajo maravilloso. Y con carácter único: todas las ‘Purple Ladies’ están numeradas individualmente (consulta la serie completa en el Hall of Fame de los International Hairdressing Awards).
3. Una gala online que muchos dijeron que era imposible
La edición de 2021 fue, directamente, una locura técnica. Con un mundo todavía sin eventos presenciales a causa de la pandemia, la gala de los International Hairdressing Awards se hizo online, sí, pero no de cualquier manera. El 3 de mayo de 2021, en riguroso directo desde la impresionante Catedral de Pamplona, todos los finalistas se conectaron en directo, desde distintos países, sin saber quién iba a ganar. Pantallas abiertas permanentemente, nervios reales, silencios incómodos y el nombre del ganador desvelándose en tiempo real, con todo el mundo mirando desde diferentes puntos del planeta. La impecable producción llevada a cabo por el equipo de 601 Producciones era todo un reto. Pero funcionó como un reloj. Y no porque fuera fácil, sino porque había un equipazo decidido a que saliera bien pasara lo que pasara.
4. Una gira mundial que sorprendió al sector
El World Tour de 2022 cambió la manera de entender el proyecto. Para la cuarta edición de los premios dimos un paso que, visto con perspectiva, fue clave: el International Hairdressing Awards World Tour. No era solo llevar el nombre de los premios por el mundo, era emprender una gira mundial de apenas 10 días para anunciar a los ganadores del año en directo a través de Instagram Live, aprovechando la ocasión para escuchar, observar y entender cómo se vive la peluquería en cada país. La idea, nacida de la mente inquieta de Mikel, era algo que nunca antes se había hecho en el mundo de la peluquería. Fue un éxito rotundo. Si el primer año fue épico debido a las restricciones todavía vigentes a causa de la pandemia del Covid-19 (mascarillas incluidas y tests previos a cada vuelo), el World Tour 2024 fue de auténtico record: 11 días, 60.000 kilómetros recorridos, cuatro continentes y ocho premios entregados, enlazando ciudades como Pamplona, Valencia, Londres, Los Ángeles, Estambul, Chipre, Doha, Sydney, Hong Kong, de nuevo Londres y Barcelona, casi sin tiempo para deshacer la maleta.
5. Con los mejores del mundo desde el minuto uno
Algo tan grande como hacer los International Hairdressing Awards no se improvisa. Bueno, al menos no del todo. ¿La clave del éxito? Desde la primera edición en Madrid, pasando por Palma de Mallorca, Lisboa y, más recientemente, Manchester, los más grandes nombres de la peluquería internacional han estado ahí desde el minuto uno. Apoyando, participando, creyendo. Solo hay que recordar la lista de ganadores de la primera edición en 2019 o los cinco iconos mundiales que integraron el jurado de la competición en sus inicios: Anthony Mascolo, Trevor Sorbie, Tony Rizzo, Klaus Peter Ochs y Carlo Bay. Casi nada. ¿Cómo lo logramos? Desde luego, los años que hemos pasado en este sector trabajando, asistiendo a eventos y conociendo a profesionales de todo el planeta ayudaron, pero lo que hizo que este proyecto empezara a ir de boca en boca por todo el mundo fue una gira de ‘cenas de grupo’ que organizamos por distintas ciudades de Europa y América, invitando a destacados peluqueros a pasar un rato agradable en buena compañía y conocer de paso un proyecto que iba a revolucionar el sector… El resto, como ya sabéis, es historia.

¿Y ahora? Pues ahora nos encontramos ya inmersos en la preparación de la octava edición de los International Hairdressing Awards… que, como siempre, promete nuevas y excitantes sorpresas. Y mientras lo hacemos, no puedo evitar pensar en aquellas primeras conversaciones con Mikel, en aquel mítico viaje a Rio y en todas las ocasiones en que alguien nos dijo "sí, muy bonito, pero esto no va a funcionar". A veces, por suerte, no hacerle caso a la gente sale bien, mire usted.
