El cabello es el medio, el amor es el mensaje
En torno al simbolismo del cabello han nacido fascinantes leyendas a lo largo de la historia de la humanidad. Leyendas de héroes invencibles, leyendas mágicas… pero también historias íntimas, fábulas cotidianas.
El cabello ha sido símbolo de poder, fuerza, seducción… y, especialmente, amor. En todo ello pensaba recordando una velada ya lejana en el tiempo, en que mi amigo Alejandro, hombre de éxito y profesional de prestigio en el mundo de las finanzas, nos confiaba su secreto más precioso: el mejor momento del día para él era cuando, ya al anochecer, le secaba los cabellos en casa a su hija.
Ni cerrar una operación exitosa, ni conseguir un cliente nuevo, ni salir de copas con los amigos. Lo mejor del día era secarle los cabellos y peinar a su hija. “Podría pasarme horas haciéndolo”, nos confesaba con un brillo verdadero en los ojos. La imagen de mi amigo con el secador, peinando los rubios cabellos de su querida niña se me ha grabado en la memoria de las cosas que no hemos vivido… pero sentimos igual. Los cabellos son el medio de un mensaje más grande que la vida: el amor incondicional de un padre a su hija.
Pensé en esta niña y la imaginé 20, 30 años más tarde en su propia casa. Estaría mesándose los rubios cabellos y le pediría a su propia hija que le trajera el secador para peinarla. Sería entonces cuando, una vez más, volvería a pensar en su padre y una cálida sonrisa le despertaría en los labios, escribiendo nuevamente un viejo, inolvidable mensaje de amor.
