Lara Fernández y Mima tu Cabello, historia de un sueño cumplido
Esta es la crónica de mi viaje a Sarón, Cantabria, para celebrar el primer aniversario del multipremiado salón Mima tu Cabello junto a Lara Fernández, su compañero de vida y negocio David Abascal, su equipo, clientes, amigos y Redken, marca que inicia una nueva etapa de colaboración con el salón.
La excusa oficial era soplar una vela, la primera vela en la corta vida de Mima tu Cabello. La real, al menos para mí, era detenernos unos minutos y mirar todo lo que había ocurrido durante aquellos primeros doce meses. Y había ocurrido mucho. Quizá demasiado para una sola vela.
Mima tu Cabello había sido reconocido como Mejor Diseño de Salón de Peluquería de España 2025 en los Premios Look, había obtenido la Excelencia de las Cinco Estrellas QHair y había entrado en la selección de los 20 mejores salones del mundo de Estetica Design. Como si todo aquello no bastara, Lara acababa de recibir otra noticia: Mima tu Cabello volvía a ser finalista en los Premios Look 2026, esta vez en la categoría de emprendimiento.
Yo tenía una entrevista preparada. Ella, un año entero atravesándole la mirada. Antes de comenzar le pregunté cómo quería que la presentara. CEO, directora, empresaria… "Fundadora. Me gusta más fundadora", respondió. Y la palabra le encaja. Porque fundar no consiste únicamente en abrir un negocio, comprar mobiliario, contratar personal y colocar un rótulo en la fachada. Fundar es levantar algo que antes solo existía dentro de tu cabeza. Es convencer a los demás de que ese lugar imaginado puede llegar a ser real. Y luego, detalle sin importancia, conseguir pagarlo, construirlo y mantenerlo abierto cada mañana.
"Este año ha sido un año de sueños cumplidos", me dijo Lara. "Todos los reconocimientos que hemos tenido son un impulso para seguir luchando día a día. No me puedo sentir más orgullosa." La frase podría quedarse ahí, bien colocada en un titular bonito. Pero la historia de Mima tu Cabello no comenzó en un salón de casi 400 metros cuadrados. Comenzó en una habitación de 12.
Lara trabajaba allí preocupándose por lo mismo que le preocupa ahora: que la persona que entraba estuviera bien, se sintiera cómoda y recibiera algo más que un servicio técnico. "Desde que estaba en mi habitación de 12 metros cuadrados siempre me preocupé por la persona que venía, porque estuviera bien y estuviera a gusto. Poder conseguir ahora un salón con esta infraestructura me permite ofrecer por fin una experiencia total de cuidado y de muchos mimos."
Doce metros cuadrados frente a 389. A veces el éxito también puede medirse con una cinta métrica. Aunque sería una manera bastante pobre de entender esta historia.
Un salón lejos de donde supuestamente pasan las cosas
Durante demasiados años hemos aceptado una idea absurda: que para hacer algo grande hay que instalarse en Madrid, Barcelona o alguna otra ciudad que figure con letras grandes en los mapas. Mima tu Cabello está en Sarón. Y la gente llega. Llega desde Santander, Bilbao, Asturias, Madrid y muchos otros puntos de España. Algunas clientas organizan el viaje, buscan hotel, comen en la zona y convierten su visita al salón en una pequeña escapada. Le dije a Lara, medio en serio y medio no, que el Ayuntamiento debería colocarle una placa por contribuir al comercio local. Ella rió, pero reconoció que el impacto existe.
Este es uno de los aspectos que más me interesan de Mima tu Cabello. El proyecto no ha triunfado a pesar de estar en Sarón. En cierto modo, ha triunfado también por estar allí. Por su relación con el entorno, por la naturaleza que aparece detrás de la terraza, por la distancia respecto al ruido y por esa sensación de haber llegado a un lugar que no intenta parecerse a ningún otro.
Cuando Lara sale de Cantabria y se encuentra con otros profesionales descubre la dimensión que ha adquirido el proyecto. "Yo estoy aquí, en mi zona rural, trabajando todo el día. Cuando salgo y veo lo que Mima tu Cabello ha significado para otras personas, cuando me dicen que les inspiro, que se ven reflejadas en mí y que quieren seguir creciendo, eso es lo más satisfactorio."
Los premios emocionan. Claro que emocionan. Pero saber que una peluquera que trabaja en otro pueblo, en otra habitación o en un salón todavía pequeño contempla tu trayectoria y piensa "quizá yo también pueda" tiene otro peso. Eso no cabe en una vitrina.


El viaje comienza al cruzar la puerta
Lara diseñó Mima tu Cabello imaginando el recorrido emocional de la clienta. "Quería que desde que cruzara la puerta comenzara la experiencia. Que sintiera que no venía simplemente a una peluquería, sino a vivir algo diferente." El recorrido comienza con la bienvenida y el diagnóstico. Continúa en el espacio de peluquería, en la zona de lavacabezas y en la atención constante del equipo. Después puede prolongarse en el Bio Spa Capilar, al que Lara llama acertadamente "el Templo", o terminar en una preciosa terraza abierta hacia la naturaleza.
Nada parece dejado al azar. La madera, los colores neutros, el mobiliario ergonómico, la música y los aromas construyen una atmósfera de calma. También se tomaron decisiones menos visibles, pero importantes: aerotermia, sistemas para reducir el consumo de agua… El espacio se divide en dos grandes áreas. Por una parte está el salón de peluquería. Por otra, el Bio Spa Capilar, con música, aromaterapia y servicios diferenciados. Una clienta puede acudir para realizarse el color y terminar allí. O puede continuar su recorrido entrando en el templo, aislándose del exterior y dedicándose un tiempo que rara vez se concede en su vida diaria.
Y sí, yo entré. Doy fe de que allí se trabaja el cabello, el cuerpo, la mente y, según Lara, también el alma. La mía, desde luego, salió en paz, calmada, feliz.


El Bio Spa Capilar y una profesión que debe evolucionar
El Bio Spa Capilar también cumplía su primer año. No es una sala añadida para hacer más atractivo el recorrido del salón. Es una declaración de intenciones. "El Bio Spa Capilar es una experiencia muy diferenciadora dentro del sector. Eleva la experiencia de la clienta y aporta una dosis de autocuidado que va un paso más allá de lo que podemos ofrecer en la zona de peluquería." Una vez dentro, la persona recibe un trato absolutamente personalizado. El servicio se concentra en ella. Se trabaja la salud del cuero cabelludo, la fibra capilar y la dimensión sensorial del tratamiento.
Lara tiene claro hacia dónde se dirige el sector. "El futuro de la peluquería es el cuidado capilar. La gente está cada vez más preocupada por su cabello y por su cuero cabelludo, y también encontramos más anomalías. Hoy disponemos de aparatología y productos extraordinarios. Debemos utilizarlos para elevar el estándar de la peluquería hacia el cuidado, el bienestar y la persona."
El diagnóstico, así, deja de ser el preámbulo de la venta para convertirse en el origen del servicio. El cambio es profundo. Y también representa una oportunidad de negocio para los salones que sepan trabajarla con seriedad. El bienestar capilar permite crear servicios especializados, aumentar el valor de la visita y construir una relación más sólida con el cliente. Pero exige conocimiento. No basta con apagar la luz, encender una vela aromática y llamarlo ritual. Eso queda estupendo en vídeo, pero el cuero cabelludo suele ser bastante poco impresionable.
Caminando de la mano con Redken
El primer aniversario coincidió con el comienzo de la colaboración entre Mima tu Cabello y Redken. La elección, según Lara, responde a una afinidad entre ambas maneras de entender el cuidado capilar. "Hemos incorporado Redken al salón porque su filosofía está muy alineada con la nuestra. Su coloración cuida la salud capilar y los resultados que estamos obteniendo son maravillosos."
La alianza también refuerza otro de los ejes fundamentales del proyecto: la formación del equipo. "Redken nos facilita el acceso a muchas formaciones, y eso es fundamental para mantener al equipo actualizado. También nos permite seguir elevando el nivel de los tratamientos." Y es que caminar de la mano de una marca profesional cobra sentido cuando ayuda al salón a mejorar su trabajo, ampliar su conocimiento y ofrecer mejores respuestas al cliente. El logotipo en la estantería está bien. La formación detrás del logotipo está bastante mejor.
En un proyecto tan centrado en el diagnóstico, la salud de la fibra y la experiencia, la colaboración con Redken no podía limitarse a colocar sus productos en los estantes. Debía integrarse en la evolución técnica del equipo, once personas que integran el corazón que hace funcionar Mima tu Cabello. Ahí está el verdadero reto.


Lara después de Lara
Le pregunté a Lara en qué había cambiado durante aquel año. "No lo sé, Sergi. Creo que cada día soy más exigente. A veces pienso: ‘Con lo bien que estarías quieta y tranquila’. Pero esta cabeza no para." Quien haya emprendido alguna vez reconocerá esa enfermedad. Cumples un sueño y, en lugar de sentarte a disfrutarlo, empiezas a imaginar el siguiente. Una especie de insatisfacción productiva que puede construir cosas extraordinarias y, de paso… dejarte sin fines de semana.
Lara y David intentan obligarse a parar. "Hay veces que nos decimos que debemos poner los pies en la tierra y dedicar diez minutos a pensar en todo lo que hemos conseguido. El ritmo y la autoexigencia no te dejan verlo. Sigues pensando en lo siguiente y se te olvida mirar hacia atrás."
Me gustó especialmente esa confesión. Y es que celebrar un aniversario también sirve para eso. No para recrearse en el éxito ni para fingir que todo ha sido sencillo. Sirve para recuperar perspectiva. Para recordar la habitación de 12 metros cuadrados cuando estás de pie en un salón de 389. Para entender que cada reconocimiento nació de muchos días normales en los que nadie entregaba premios y había que abrir, atender, formar, gestionar y volver a empezar.
Mima tu Cabello, un proyecto con alma
Al final de nuestra conversación planteé a Lara tres posibilidades. Dentro de unos años, cuando alguien estudiara Mima tu Cabello como un caso de éxito, ¿qué le gustaría que dijera? ¿Que fue un proyecto bonito? ¿Que fue un salón multipremiado? ¿O que ayudó a cambiar la manera de entender el cuidado capilar?
No dudó. "Me gustaría que quedara el recuerdo de que fue un salón con alma que ayudó a cambiar y a evolucionar el cuidado capilar dentro de la peluquería."
Los próximos pasos ya están en marcha, aunque Lara todavía guarda alguno bajo llave. Lo que sí puede contar es que comenzarán a impartir formaciones sobre Bio Spa Capilar, salud capilar y creación de experiencias para el cliente. Quiere compartir lo aprendido con otros profesionales. Ayudar a quienes están comenzando. Conseguir que esta evolución de la peluquería siga creciendo, extendiéndose, contagiéndose.
Yo se lo recordé al terminar: un éxito no es un éxito de verdad hasta que se comparte. "Así es, hay que compartir", respondió. "Estoy deseando comenzar las formaciones y compartirlo con mis compañeros."
La entrevista terminó. Las cámaras dejaron de grabar. Fuera seguía la celebración y dentro permanecía esa calma única y especial que Mima tu Cabello ha conseguido convertir en parte de su identidad.
Pensé otra vez en los 12 metros cuadrados. Algunos proyectos crecen ocupando más espacio. Otros crecen porque ensanchan la mirada de toda una profesión. Mima tu Cabello, me hace sentirlo y lo sé, está consiguiendo hacer las dos cosas.

